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3 de agosto de 2020

Bajo el lema “Apoye la lactancia materna por un planeta saludable” comienza la conmemoración de la semana mundial de la lactancia materna.

Cada año se celebra, del 1 al 7 de agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna, instaurada por la OMS y UNICEF para proteger, fomentar y apoyar la lactancia materna, por los innumerables beneficios que aporta a la salud de la madre y el bebé, y coordinada por la Alianza Mundial pro Lactancia Materna.

El lema de este 2020 es “Apoye la lactancia materna por un planeta saludable”. Durante esta campaña se pretende resaltar los vínculos que hay con la salud del planeta, así como tratar el impacto de la alimentación infantil en el medio ambiente.

El concepto de salud del planeta se ha definido como la salud de la civilización humana y el estado de los sistemas naturales de los que depende por lo que la naturaleza de conexión de las personas y el planeta requiere que se encuentren soluciones sostenibles que beneficien a ambos.

La lactancia materna contribuye positivamente a la salud del planeta de varias maneras: es sostenible, ecológica y buena para la salud humana. El actual escenario mundial, con un lento progreso en la mejora de las tasas de lactancia, una creciente producción de sucedáneos de la leche materna y las continuas emergencias, constituyen una verdadera preocupación

Según informes actuales de Unicef y la Organización de la Salud (OMS), se estima que 78 millones de bebés (tres de cada cinco) en todo el mundo no toman leche materna en su primera hora de vida, lo cual aumenta el riesgo de mortalidad o que contraigan una enfermedad, y disminuye las posibilidades de continuar la lactancia materna.

En el informe, como contracara, se pone de manifiesto que los recién nacidos que toman leche materna en su primera hora de vida tienen muchas más posibilidades de sobrevivir. Un retraso de tan solo unas horas después del nacimiento podría poner en peligro la vida del bebé. El contacto piel con piel y la succión de la mama favorecen la producción de leche materna y de calostro, llamado también la “primera vacuna” del bebé por su alto contenido en nutrientes y anticuerpos.

Los beneficios inexorables de la lactancia materna incluyen: disminución de la mortalidad en los recién nacidos prematuros, disminución de la morbilidad infantil debida a infecciones digestivas, respiratorias, urinarias y del oído medio, así como menos enfermedades atópicas. Hay algunas pruebas de que la leche materna exclusiva se asocia con las tasas más bajas de estas enfermedades en los seis primeros meses de vida.

La lactancia materna ofrece a los niños el mejor comienzo en la vida. Aporta beneficios en la salud, tanto a nivel nutricional como emocional, en el bebé y la madre.

Durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna se busca, entre otras cosas, concientizar y recordar a la sociedad que la lactancia previene el hambre y la malnutrición en todas sus formas, garantizando la seguridad alimentaria para bebés, incluso en momentos de crisis y sin que suponga un coste familiar extra, la lactancia es una manera económica de alimentar a los bebés favoreciendo la salud del planeta.